Este cuento empezó hace muchos, muchos años, en un pueblito llamado Pavón Arriba, cuando nacían Lola y Raúl De Lorenzi. Dos seres especiales y mágicos que cayeron en las tablas casi por casualidad. Primero en el pueblo, luego ya en la enorme ciudad de Rosario, hicieron obras de teatro con reconocidos directores como Carlos Serrano y Pepe Costa. Esta pareja tuvo 5 hijos, de los cuales si bien todos probarían la magia del escenario, sólo una seguiría dedicándose de lleno: Griselda De Lorenzi. Desde niña probó y le agarró el gustito a este arte tan particular. Ha trabajado en numerosas obras con destacados directores. Hoy, queremos contarte que 9 nietos de aquella parejita pueblerina se han juntado por una misma pasión, la de contar y transmitir la extraña sensación que nos provoca homenajear a los artistas de circo.
Además, hay un grupo de talentosos niños sin los cuales no hubiera sido posible este espectáculo, quienes no son de la familia de sangre, pero si del alma.
Festejos del día del niño, los chicos...
Maciel, agosto 2007